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Al comienzo de la tercera semana y echando un vistazo vemos la intensidad con que hemos vivido estas dos semanas, desde la accidentada llegada, con la consiguiente pérdida de maletas, hasta hoy lunes.
La primera semana fue de contacto, ir viendo y haciendo poco a poco hasta armar el proyecto, reuniones con los Hermano de la Comunidad, explicación del proyecto, la imprenta, la librería, los talleres, las salas de estudio , las instalaciones del colegio, el reencuentro con los amigos de otros años, Ana y Juan Andrés son veteranos en esta ciudad, rememorar otros años en Hombres Nuevos, en Los Lotes, en la guardería, encontrarse con las personas y ver cómo se han desarrollado esos proyectos hacen que el corazón se llene y confirmar que los esfuerzos de allá son bien invertidos acá.
La segunda Semana ha sido más de concreción, por una parte nos centramos en el apoyo escolar de los huérfanos: matemáticas, lengua, inglés… clase, refuerzo, hablar con ellos, turno de mañana y tarde. A media mañana y media tarde a los talleres con ellos, trabajamos en la cadena, vamos hablando, conociéndonos, ya hay mucha más familiaridad. De vez en cuando reparto de regaliz del Hno José (del que no nos decomisaron en la frontera) para celebrar o premiar. Después de la cena tenemos otras dos horas con ellos, los lunes, cineforum, los martes miércoles y jueves técnicas de estudio simultaneado con Valores o Urbanidad y el viernes deporte, … vamos que si estás a todo no queda un “huequingo”.
Los Hermanos nos han acogido estupendamente, a las 6,30 nos juntamos todas las mañanas a la oración, después un buen desayuno donde además de departir organizamos un poco el día. Nos volvemos a juntar a la comida y cena… que a nosotros se nos hace muy rápida pues un internado absorbe mucho. Nos hemos puesto de acuerdo para la organización de la reunión comunitaria, de momento la primera ha ido muy bien, evaluamos y valoramos cómo nos estábamos sintiendo, hora y media larga y fructífera.
El primer domingo hicimos algunas visitas por la ciudad y al otro colegio de La Salle, donde está la otra mitad de la Comunidad de los Hermanos, este finde ha sido más largo, con el Hno Javier hemos ido a visitar su anterior Comunidad en Trinidad, a convivir y hacerles un poco de compañía a los Hermanos de allí que tienen la comunidad más cercana a 10 horas de coche. Los Hermanos nos enseñaron un poquito del Beni y sobre todo la obra de Trinidad, con el trabajo incluido en la Cárcel. Estuvimos viendo una antigua reducción, Loreto, pudimos apreciar la inmensa labor de los misioneros jesuitas y franciscanos, con auténticas epopeyas como las del roncales ( los navarros con esto se emocionan mucho) Barazar que llevó las primeras vacas hasta Trinidad durante 45 días a través de la selva y hoy es el sostén de la región. Por estas tierras, como nos decía un líder local, los misioneros vinieron sólo con la cruz, la espada no llegó por eso el sentir de la población indígena es muy diferente. Queríamos ver el Marmore… pero nuestro cochecillo cuando se acercó al primer barrizal… se asustó así que media vuelta y a seguirlo en Google.
Bueno pues hemos tardado en escribir pero ya hemos apuntado varias cosas y otras como La Escuela de Padres, El Encuentro con Los Signum Fidei y el tema de Asociación, la catequesis en Clara Arena ( una auténtica misión en el sentido cásico de la palabra). Las clases de religión o reflexiones en el colegio, la Pastoral Juvenil, las estamos realizando y en siguientes crónicas os contaremos más.
Un abrazo desde Santa Cruz. |