Ignacio Marcos, de Ntra. Señora de Lourdes – La Salle, representará a Valladolid y a Castilla y León en la Olimpiada Nacional.

Ignacio Marcos, de Ntra. Señora de Lourdes – La Salle, representará a Valladolid y a Castilla y León en la Olimpiada Nacional.

El 27 de abril,  en el Museo de la Ciencia, me dicen que he pasado la Olimpiada Provincial del 9 de marzo y que yo, junto con otros 5, representaremos a Valladolid en la Olimpiada Regional que se celebró el 25 de mayo en el PRAE. Representaba al colegio y a Valladolid entera, y fui aquel día muy dispuesto. Aunque, la verdad es que al principio pensaba que por lo menos yo no iba a pasar.

La primera prueba eran unas 16 preguntas tipo test entre las que había algunas un poquito fáciles, pero la mayoría eran muy complicadas. Hubo una serie que vi tan compleja que por poco no pongo las demás por intentar sacarla. Trataba de los números elevados al cuadrado. Luego almorzamos lo que pusieron: fresas, uvas, frutos secos, … Cuando terminamos tuvimos la segunda parte: los problemas. Era aquella la más difícil de todas. Tenían muchísima complejidad y me parecieron difíciles. Pero pensándolos muchísimo los saqué y creo que gracias a esa prueba pasé yo.

Después comimos, y luego hicimos la prueba por equipos. Nos situaron en equipos al azar y nos dieron instrucciones para hacer una especie de yincana alrededor del estanque,  solo que acerca de las matemáticas.  La terminamos los primeros,  pero fallamos en algo y no ganamos esa prueba. No nos importó puesto que no servía para clasificarnos.

Entonces nos mandaron a la sala donde hicimos el test. Habían quitado las mesas y habían puesto varias filas de sillas. Presentaron a los participantes,  nos dieron un discurso y unos mayores del curso Estalmat (Estímulo Talento Matemático) nos hicieron trucos de magia que tenían que ver con las matemáticas. Después llegó la hora de nombrar a los premiados. Entonces dijeron en voz alta: Ignacio Marcos Callejo. No me lo podía creer. Me di la vuelta y vi que mi madre le daba el móvil a mi hermano Álvaro,  que se llevaba las manos a la cabeza. Resulta que estaba tan emocionada que no podía hacer fotos. Mi padre ya sabía que iba a ganar. Aun así,  lo celebró muchísimo.

Tardé en ir a recoger el premio de lo nervioso que estaba. Cuando terminó todo, lo primero que hice fue mandarle un mensaje a mi amigo Diego, que no tardó nada en contestar. Parece que todos están contentos de que haya ganado.

Y ahora… ¡a Melilla!