El Cardenal D. Carlos Osoro ha querido disponer de un tiempo para compartir la comida y un breve coloquio con los Hermanos Novicios y sus formadores. Tras varios intentos, el cardenal ha reservado esta fecha para almorzar. Durante la distendida comida hubo tiempo para que el señor Arzobispo conociera un poco más la vida de cada uno de los Hermanos que forman la casa.

Posteriormente, se organizó en la sala de comunidad un breve diálogo en el que resonaron las palabras de: “fraternidad”, “comunión” e “Iglesia”. Con unas breves pero cercanas palabras, quiso transmitir a los novicios la oportunidad de ser “signos de fraternidad” en este mundo que cambia y que necesita de luceros que irradien comunión en Cristo.

Afiliado al Instituto

Además, el pasado día 26 de diciembre, dentro de los actos de celebración del centenario de la Casa de Griñón, tuvo lugar la entrega del título de Afiliado al Instituto de los Hermanos de las Escuelas Cristianas, a D. Carlos Osoro Sierra, Cardenal-Arzobispo de la diócesis de Madrid, que acompañó a todos los presentes a lo largo de toda la jornada y que agradecimos con fuerza. En un ambiente de gran cordialidad y con la presencia de numerosos Hermanos (más de un centenar) llegados de las diversas comunidades de los Sectores Madrid y Andalucía, transcurrió el día en un ambiente muy lasaliano y fraterno.

Hicieron de anfitriones, el Visitador Auxiliar del Sector Madrid (Hno. Aquilino Bravo) y los Hermanos de la Comunidad de Griñón, con su Hermano Director al frente (Hno. Celestino Hernando).

La fiesta discurrió en un ambiente muy fraterno, relatando las anécdotas y aquellos momentos importantes (con fotos incluidas) del recuerdo de los Hermanos que han habitado la casa de Griñón desde 1916. Un momento muy emotivo fue el homenaje que se hizo a algunos Hermanos que representaban trayectorias muy vivas de la casa y cuyos nombres y recuerdo nos transportó a otros muchos Hermanos, algunos ausentes y ya en la casa del Padre.

También, pues vivimos de emociones, resultó muy agradable la entrega que hizo el Hno. Visitador del Distrito (Jesús Miguel Zamora) del diploma que le acredita como afiliado al Instituto. D. Carlos agradeció vivamente esta distinción, diciendo que “era el mejor regalo que le habían hecho de todos los que había recibido”.

La Eucaristía presidida por él y una comida de hermandad pusieron el broche a una jornada festiva muy entrañable.